Elogio de la vagancia

Uno de los temas en los que hice mucho hincapié en el taller de ayer fue en las múltiples ventajas de ser extremadamente vago.

Como me parece un tema bastante interesante, quisiera extenderme un poco más en el asunto, que creo que se merece un post para él solo.

¿No es la vagancia una cualidad horrible?

Hombre… depende de cómo lo mires… Para estos casos siempre recurro a la misma cita, de un gran personaje con el que tengo la suerte de trabajar, Sergio Gil:

Para mí hay dos tipos de vagos, el vago bueno y el vago malo. Al vago bueno no le gusta trabajar, y hace cosas increíblemente ingeniosas para no tener que hacerlo.

Es decir… ser vago no implica necesariamente que no hagas bien tu trabajo. De hecho, muchas veces es justo lo contrario. Un buen vago hará su trabajo muy bien a la primera para no tener que repetirlo, y tan rápido como pueda para dedicar su tiempo a otros menesteres más interesantes.

¿Qué es, exactamente, ser “extremadamente vago”?

Es una habilidad que se resume en preguntarse constantemente “¿Podría yo hacer esto con menos esfuerzo?”

La vagancia extrema es el motor del progreso, la ciencia, y las herramientas de automatización de tareas.

Los ordenadores no se inventaron para pasarte 8 horas al día haciendo lo mismo mecánicamente. Se inventaron para pasarte 7 horas pensando cómo hacer tu tarea automáticamente y dejar que el ordenador la haga en 10 minutos. Y por supuesto, invertir los 50 minutos restantes en ver videos chalados en YouTube.

Automatiza, automatiza, automatiza…

Siempre que se habla de las maravillas de la informática moderna, invariablemente surge el tema de la automatización. Las macros de Office, las acciones de Photoshop, los comandos de Fireworks… todos destinados a permitirte trabajar mejor, más rápido… y menos, que es lo importante.

Sin embargo, una de las mayores ventajas de la automatización queda normalmente eclipsada por los cantos de sirena del aumento de la productividad: cuando automatizas, reduces la cantidad de errores.

Si todos los días tengo que hacer una tarea que se compone de 10 pasos, puedo certificar que me equivocaré en uno de ellos el 90% de las veces. Y además no será siempre el mismo.

Sin embargo, si creo un sistema automático que haga las 10 tareas bien y pongo un mínimo de cuidado en hacerlo “idiot-proof” (es decir, que si escribo el comando equivocado no borre todos mis datos) habré reducido enormemente la posibilidad de cagarla en alguno de los pasos.

Si además resulta que la tarea se ejecuta más rápido, accidentalmente he mejorado mi productividad. Pero lo importante es que duermo más tranquilo :)

Siempre se puede hacer mejor

Otro de los pilares del progreso humano es la revelación de que, trabajes como trabajes, seas lo eficaz que seas y automatices lo que automatices, siempre puedes ser aún más vago.

Y si piensas que no, es que eres un flojo :P

13 thoughts on “Elogio de la vagancia”

  1. Tanto Sergio como tú sois dos filósofos. Estoy al 100% contigo. Aunque conozco a algunos que me tacharían de vago malo, olvidaron la variable de la motivación. La prueba la tengo ahora que estoy por libre, y me va muy bien, eso sí aplico la cita de Gil al 100%, y trabajando la mitad gano más del doble, y encima soy feliz. Un abrazo y una pena no poder asistir ayer.

  2. Ahí va una mala historia sobre vagos que oí hace tiempo :) Una padre escribe en su testamento que quiere que herede toda su fortuna el hijo más vago de los tres que tiene. Una notario decidiría cuál de ellos es más vago, escuchando por turnos a los posibles herederos. - Uno cuenta que es tan vago, que una vez se estaba ahogando en un río, pero no ponerse a nadar, casi se muere. Milagrosamente le salvó la vida “uno que pasaba por allí”. - El segundo cuenta que una vez alguien metió ascuas ardiendo en sus botas antes de ponérselas pero por no hacer esfuerzos por quitárselas, al final acabó con quemaduras graves. - El tercer hijo, es tan vago, que ni siquiera quiere contar la historia. Al final, se queda con toda la herencia :)

    Moraleja: Si tú farcias del carodias, no remueldas las leprocias, como dijo Perich ;)

  3. Pues yo también tengo que darte la razón. La verdad esq yo a veces dudo en si soy un vago bueno o malo. Creo q al final voy a ser los 2 tipos, dependiendo del momento :P Saludos!

  4. Jajajaj, siempre lo supe, sabia que la hueva movia al Mundo, sigamos pues vagabundeando para encontrar mejores ideas

  5. el vago bueno es aquel que siempre va a busacar la manera mas facil de desempeñar su trabajo buscando distintas alternativas para hacerlo mas facil y en menos tiempo; se necesita de un gran ingenio para hacerlo…

  6. ahora lo que antes se llamaba vagancia se está empezando a valorar bajo el sobrenombre de sostenibilidad, es decir, optimizar trabajo-resultados. fuera aquel de la clase que se pasaba toda la noche en vela para sacar medio punto más que nadie… otra cosa es escurrir el bulto y que tu trabajo lo hagan los otros, muerte con los vagos (tambien llamados “listos”)

nos encantaría oir tu opinión...