La solución canónica ideal vs el mundo real

Durante las últimas semanas se ha debatido mucho sobre el icono de guardar. Sin entrar en esa discusión (interesantísima, por otra parte) el asunto pone de manifiesto un problema al que todos los que hacemos diseño centrado en el usuario nos hemos enfrentado o nos vamos a enfrentar: el choque frontal entre las soluciones ideales y el mundo real.

Como el problema del icono de guardar tiene muchos matices y recovecos, lo voy a cambiar por otro problema mucho menos interesante, pero bastante más trillado que ilustra igual de bien este punto: el cambio de marchas de los coches.

Según la Wikipedia, la primera transmisión automática se inventó en 1921, y se utilizó por primera vez en un vehículo comercial en 1940. Desde entonces, los sistemas de transmisión automática han mejorado tanto que casi podríamos decir que, en 2013, un coche “normal” no necesita un cambio de marchas manual.

En el contexto de esta reflexión, llamaremos al cambio automático la “solución canónica ideal”: una solución a un problema que cumple todos los requisitos objetivos y no plantea ningún problema adicional si la evaluamos desde un punto de vista totalmente científico. Es decir: la solución que te daría el Dr. Spock si le planteases el problema.

Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos, muchos conductores siguen prefiriendo el cambio manual argumentando que tienen más “control” sobre su vehículo, o que pueden aprovechar mejor la potencia de su motor, o que están acostumbrados a conducir cambiando de marchas manualmente.

Para estos conductores el cambio de marchas automático implica renunciar a una serie de cualidades (casi todas solamente percibidas y no reales) que les vinculan emocionalmente con el cambio manual.

Volviendo al problema inicial: diseñar un icono de guardar es como diseñar una palanca de cambios. La solución canónica ideal no necesita ninguna de esas dos cosas. Sin embargo, es más que probable que nuestros usuarios sí. El salto cuántico necesario para sustituir los modelos mentales de un usuario hace inviable muchas veces la implementación real de una solución ideal…

La otra opción, como comentaba Diego Cano en Twitter, es recurrir a placebos: un botón de guardar que en realidad no es necesario, o una palanca de cambios que no actúe directamente sobre la transmisión.

La solución “buena” casi nunca es la solución “óptima” : )

3 thoughts on “La solución canónica ideal vs el mundo real”

  1. Quizá un placebo sea necesario durante la transición, para los que ya tenemos “el vicio” de guardar activamente y lo echaríamos de menos aunque se guardara automáticamente por esa (falsa?) sensación de control.

    Pero para gente que nunca haya usado algo así, ¿no es más útil que si haces un cambio, o creas algo, sea permanente?

    Como decía Diego, te cargas el concepto de guardar, evitas que tengan que aprender ese estado intermedio de “cambiado pero no guardado”, y seguro que un montón de disgustos tipo “el programa ha petado y los cambios sin guardar”.

    Esto mirando a futuro, y para gente que nunca haya conocido el concepto, es más natural, no?

    1. @chavalina: totalmente. Ya adelantaba que no me iba a meter mucho en la discusión sobre el tema del guardado, que da para muchas horas de comentarios, pero esto que dices tiene mucho que ver con la sustitución de los modelos mentales de la que hablo en el post.

      Para usuarios sin modelo mental previo (ya sea porque son noveles, o porque los conceptos son totalmente nuevos) no existe ese problema, con lo que no tiene sentido usar una solución de transición. El ejemplo clásico es el iPhone: nadie sabía cómo funcionaba un iPhone antes de que saliera, con lo que los modelos mentales de los usuarios se han construido en base a las primeras decisiones que se tomaron en esa plataforma. Los usuarios no tienen que lidiar con el concepto de “guardar” sus notas. Simplemente están ahí, tal como las dejaron la última vez que usaron la aplicación.

  2. Hola,

    Soy un programador al que le apasionan los coches, y aficcionado a la usabilidad (digo aficcionado porque aunque no tengo ningún tipo de gusto estético ni creatividad, sí que me interesa mucho el tema)

    Tengo que reconocer que lo has clavado. Me encanta el pararelismo que has hecho. Felicidades

    Por cierto, Alan Cooper en ‘About face’ ya hablaba del botón guardar en los documentos (hace ya más de 15 años) Está claro que aún no está resuelto.

    Salu2

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