La solución canónica ideal vs el mundo real

2013-05-10 15:00:07 +0000

Durante las últimas semanas se ha debatido mucho sobre el icono de guardar. Sin entrar en esa discusión (interesantísima, por otra parte) el asunto pone de manifiesto un problema al que todos los que hacemos diseño centrado en el usuario nos hemos enfrentado o nos vamos a enfrentar: el choque frontal entre las soluciones ideales y el mundo real.

Como el problema del icono de guardar tiene muchos matices y recovecos, lo voy a cambiar por otro problema mucho menos interesante, pero bastante más trillado que ilustra igual de bien este punto: el cambio de marchas de los coches.

Según la Wikipedia, la primera transmisión automática se inventó en 1921, y se utilizó por primera vez en un vehículo comercial en 1940. Desde entonces, los sistemas de transmisión automática han mejorado tanto que casi podríamos decir que, en 2013, un coche “normal” no necesita un cambio de marchas manual.

En el contexto de esta reflexión, llamaremos al cambio automático la “solución canónica ideal”: una solución a un problema que cumple todos los requisitos objetivos y no plantea ningún problema adicional si la evaluamos desde un punto de vista totalmente científico. Es decir: la solución que te daría el Dr. Spock si le planteases el problema.

Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos, muchos conductores siguen prefiriendo el cambio manual argumentando que tienen más “control” sobre su vehículo, o que pueden aprovechar mejor la potencia de su motor, o que están acostumbrados a conducir cambiando de marchas manualmente.

Para estos conductores el cambio de marchas automático implica renunciar a una serie de cualidades (casi todas solamente percibidas y no reales) que les vinculan emocionalmente con el cambio manual.

Volviendo al problema inicial: diseñar un icono de guardar es como diseñar una palanca de cambios. La solución canónica ideal no necesita ninguna de esas dos cosas. Sin embargo, es más que probable que nuestros usuarios sí. El salto cuántico necesario para sustituir los modelos mentales de un usuario hace inviable muchas veces la implementación real de una solución ideal…

La otra opción, como comentaba Diego Cano en Twitter, es recurrir a placebos: un botón de guardar que en realidad no es necesario, o una palanca de cambios que no actúe directamente sobre la transmisión.

La solución “buena” casi nunca es la solución “óptima” : )